No hay objeto que represente al cien por cien o ni
siquiera al cincuenta por ciento todo lo que es una persona. Intento buscar uno
que me represente como símil a mí y la verdad con todos los objetos que hay no
encuentro ninguno, pero en este caso a través de una comparación intentaré cumplir con el fin de la actividad. Y mi objeto a elegir será el siguiente:
Creo que soy una silla de jardín, que resiste a sol y lluvia
y por la cual pasan todas esas personas a las que llamas amigos, compañeros de
trabajo, familiares o invitados. Ante la cual siempre recurres para sentarte y
tener una buena charla, para dormir un rato, para estar cómodo… una silla a la
cual a lo mejor del uso se le sale la tapa de una de las patas, o a lo mejor
todas, a veces se acostumbra a no tener tapas, otras se pone unas nuevas. Que resiste
ante esos invitados que se retuercen encima de ella, la pisan o se ponen de
pie. Toda silla de jardín tiene como núcleo una mesa grande, y cinco sillas más
iguales que ella que se pueden contar con los dedos de las manos, a veces en
las grandes cenas cuando viene gente se unen más sillas y luego se recogen las
extras. También creo que como todo objeto si a una silla la rompes por donde es
más frágil, la acabas rompiendo, supongo que es saber dónde dar y que ten.
Creo que soy una persona, que resiste ante muchos acontecimientos,
ya sean pasados, presentes o futuros y que les planta cara. Esa persona a la
que le encanta pasar un buen rato con las personas que tiene en su vida, o
simplemente paseando entre los desconocidos y observar. Suelo tener la mala
costumbre de acostumbrarme a lo bueno, pero mucho más a lo malo, a veces me
gusta coger el camino difícil porque creo que es más ¨divertido¨, enseña. Todos
tenemos esa gran mesa que sería una gran familia y todos tenemos esas cinco
sillas que se cuentan con los dedos de las manos, que serían los buenos amigos o tu grupo de
iguales. A lo largo de la vida muchas personas pasan por nosotros, unas para quedarse y otras porque era necesario, a esto último me gusta llamarlo ¨persona tipo¨,
es una catalogación que se me ocurrió hace tiempo sobre las personas que vienen
a tu vida y la revuelven y ahí te dejan para que tu reorganices, u otras que aparecen
en momentos en los que no estamos bien y nos aportan un punto de vista
diferente, y se van, pero cambian tu manera de ver las cosas; de ambas se aprende y de ambas
cambias. Soy una persona que no muestra sus debilidades, y como he dicho antes
es porque: es saber dónde te tienen que dar y que ten.
Como palabras positivas que me definan diría que soy fuerte,
familiar, observadora y creativa. Como contras puede ser lo mucho que puedo
llegar a analizar una situación, y que a veces soy un poco negativa.
Por otro lado da mucha pena que en la sociedad actual aún haya gente que ve a personas de un color diferente al suyo y las rechaza, que las juzguen por el mero echo de que la melanina de su piel sea diferente, y que no ve mas allá de un color. Todos podemos ser más altos, con la piel más oscura, más clara, más guapos, más divertidos, más anchos o más rubios, pero todos somos iguales, todos somos personas y todos merecemos el mismo respeto.

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